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Cuando era más niña, solía teñirme el pelo de cualquier color. CUALQUIER color, porque mi mamá tiene esa mentalidad de cada uno tiene derecho a expresarse a si mismo, y porque siempre fui una outsider de la sociedad, nunca me importo que me vieran diferente o rara. El color que más me gustaba hacerme era el rosado. Asi, como en la foto. Aunque siempre recién teñido era fuxia que lo veias de marte, despues se ponia rosadito.
Cuando ciertas circunstancias me hicieron madurar, un poco al menos, deje de animarme a esas cosas, al pelo de colores, a usar las medias rotas y a la efervescencia fosforecente adolescente. Ahora me siento una ridicula, como si tuviera sesenta años y en vez de veinte. Y mas de una vez quise volver a ser como antes, desacatada, dejar de preocuparme por las apariencias de gente normal y ser quien yo siento que soy, no quien la sociedad espera que sea.
Me pregunto , donde quedo toda mi locura?
Y donde quedó Esto?

1 comentario:

  1. Lamentablemente cuanto más grandes nos hacemos más terminamos moldeados por el resto de la sociedad =(.

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